La llegada de Salvador Allende al poder. ¿Quién era Allende?

 escrito por LUIS ALBERTO MACHADO SANZ

Abogado

machadosanz@gmail.com

                               @caballitonoble 

1- Bandera de Chile

2- Patagonia

3- Para 1970, el presidente constitucional de Chile era el Dr Eduardo Frei Montalba, padre de Eduardo Frei Ruiz-Tagle quien posteriormente también sería presidente de Chile. Eduardo Frei Montalba murió envenado pero eso es capítulo aparte, no trataremos ese tema en este trabajo, pudiera ser un tema muy interesante, importante y trascendente para un posterior análisis (quién lo mató, cuándo y por qué). 

Para ese entonces, los tres candidatos a la presidencia de Chile eran los siguientes:

El “socialista marxista” Salvador Allende, el “demócrata cristiano” Radomiro Tomic y el ex presidente  Jorge Alessandri que era el candidato de la “derecha”  (Alessandri había sido presidente de Chile del 4 de noviembre de 1958 al 4 de noviembre de 1964).

 

El 4 de septiembre de 1970 son las elecciones presidenciales chilenas, eran a doble vuelta salvo que el candidato ganador obtuviere más del 50% de los votos en la primera elección, en dicho caso no habría segunda vuelta. El resultado de la primera vuelta fue el siguiente:

Como vemos, de primero llegó Salvador Allende, de segundo llegó el ex presidente Jorge Alessandri y de tercero llegó Radomiro Tomic. 

 

Como Allende no sacó más del 50% de los votos en la primera vuelta hubo que ir a una segunda vuelta entre el izquierdista socialista marxista Salvador Allende y el derechista, el ex presidente Jorge Alessandri. 

 

Ahora bien, de acuerdo a la legislación electoral chilena de esa época, la segunda vuelta no era una elección de carácter popular como lo es en el Chile de hoy en día sino que los senadores y diputados del Congreso Chileno eran los que tenían que decidir mediante votación quien sería el próximo presidente. 

Es decir, el congreso nacional chileno tenía que decidir la elección presidencial. En consecuencia, “el gran elector” era el partido demócrata cristiano chileno, ganaría el candidato que apoyaran los “demócrata cristianos” chilenos. 

 

Los “demócrata cristianos” chilenos se convirtieron por parte de Allende y Alessandri, en la doncella buscada, adulada y a la que “le tenían que calentar la oreja” con lisonjas, cortejos, flores, serenatas y chocolates y obviamente que “la doncella” aceptaría darle el “sí” al que mejor la enamorara y quién mejor la enamoró fue Salvador Allende por lo siguiente:

 

El General Alessandri era un militar, era “de derecha” y ya había sido presidente, tenía a su favor que no era marxista como Allende que incluso se ufanada de serlo. Por la otra parte, Allende era civil, era médico, no era militar y no era de “derecha”. Sin embargo, tenía el hándicap que era  marxista, comunista y para que las doncellas le dieran el “te apoyo”, vino la promesa de Allende, tal cual se enamora a una mujer para que le diera el sí:

Si los “demócrata cristianos chilenos” apoyaban a Allende para ser presidente de Chile, Allende les prometió que gobernaría dentro del marco de la Constitución chilena. Es decir le dijo 4 palabras mágicas:

 

“Respetaré la Constitución chilena”.

Y con esas 4 palabras mágicas sucedió que el resultado de la segunda vuelta fue el siguiente: 

Por lo tanto, ganó Allende. Más tarde los demócratas cristianos chilenos se arrepentirían de haber apoyado a Allende, lloraron lágrimas de sangre. ..

Después de ojo sacado no vale Santa Lucía. Las lágrimas no resucitan muertos. ¿De qué les sirvió a los demócratas cristianos chilenos el lloriqueo histórico que tuvieron por haber apoyado a Allende para que fuera presidente?  En Venezuela alguien les hubiera dicho lo siguiente:

“Vayan a llorar pal valle”   

 

El gobierno de Allende fue una catástrofe. La dictadura de Pinochet no fue una causa, fue una consecuencia de la horrenda crisis que hubo en el gobierno de Allende y en todos los sectores de la sociedad chilena. 

 

4- Antes de entrar al análisis de la presidencia de Allende vamos a describir un poco su personalidad:

Salvador Allende, médico, era un hombre de verdad culto (no falsamente culto ni era un fanfarrón charlatán que aparentara ser culto), era además un hombre que tenía lo que se pudiera llamar “buen gusto” pero sin exageraciones, rimbombancias y actitudes barrocas. Dicen que Allende era uno de los hombres más elegantes de Chile, sabía catar el buen vino, tenía una excelente colección de vinos en la cava en su casa. 

Allende era un hombre fino, de modales suaves, que podía hablar con sus adversarios sin insultarlos. Es decir, su forma era la de un caballero; incapaz de decirles groserías y palabras soeces, chabacanas y ordinarias. Allende no era como de aquellos de los que se pudiera decir que “la mona aunque se vista de seda, mona se queda”, tan sencillo porque no era ninguna mona como algunas monas que por más seda que echen encima, se les sigue notando que son monas. Allende no era una “mona”, al menos tenía clase, categoría y distinción.

 

5- Tan pronto Allende asume el poder tiene en mente “invitar” a Chile a Fidel Castro (no lo quería “invitar”, lo quería “meter” en Chile). No lo podía hacer de golpe para no desairar a los “demócratas cristianos” chilenos que lo habían llevado al Palacio de Moneda y por lo tanto se dedicó a tratar de preparar el terreno favorable para “la visita” de Fidel Castro a Chile. 

Claro: ya hemos dicho que a pesar de lo que fuere, Allende era un hombre que tenía clase, era educado y cuidaba las formas, no era un burdo arrabalero y le hizo una invitación muy formal a Chile alegando lo siguiente:

“Interpreto el anhelo del pueblo de Chile que siempre ha manifestado un marcado interés por la presencia del líder cubano en nuestro país”

Pues bien, el 13 de noviembre de 1971, Fidel Castro llega a Chile. Allende llevaba en el poder poco más de un año. Fidel Castro se pasó 3 semanas en Chile. 

Es más, era la época de la llamada “Guerra Fría” y obviamente que la Unión Soviética estaba por atrás de “la visita” de Fidel Castro a Chile. Allende viola la Constitución de Chile al poner, o al pretender poner Chile, a los pies de Fidel Castro y los soviéticos. Obviamente que esto enfureció a los “demócrata cristianos chilenos”. 

“La visita” de Fidel Castro a Chile produjo primero un distanciamiento entre Allende y los “demócrata cristianos chilenos” y luego una ruptura ambos; la visita de Fidel Castro a Chile fue considerada por los “demócrata cristianos” chilenos como una “traición” por parte de Allende.  

 

6-El gobierno de Allende fue un desastre y lo fue porque pretendió imponer en Chile un modelo marxista leninista el cual de por sí es un modelo anacrónico, fracasado y vetusto; modelo conducido adelante por Allende y por atrás de Allende conducido por Fidel Castro y los soviéticos. Allende fracasó en su empeño de cubanizar/sovietizar a Chile porque el pueblo chileno no se lo permitió, la nación chilena se le paró a Allende, la mayoría de los chilenos le salieron al paso a la pretensión allendista de convertir Chile en “otra Cuba”. 

De acuerdo a este plan, Chile se sumaría a la “sucursal latinoamericana” de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas” de la que Cuba ya era parte.

Por otra parte, Allende y posteriormente Pinochet, tuvieron una muy fuerte oposición, tan fuerte que fracasó el experimento de hacer de Chile un país marxista comunista, es decir, convertir a Chile en una  “dictadura de izquierda”, dicho fracasado experimento no pasó de tres años, que fue el tiempo aproximado del gobierno de Salvador Allende, los militares y el pueblo chileno no permitió la implantación en Chile, de una “dictadura de izquierda”; posteriormente, algo parecido sucedió luego de 17 años de dictadura pinochecista; es decir, la lección del fracaso de una “dictadura de izquierda” contribuyó en buena medida, a que el pueblo chileno y los mismísimos militares chilenos que no le permitieron que Allende implantara en Chile una “dictadura de izquierda”, tampoco   permitieron que Pinochet implantara en Chile una “dictadura de derecha”, más adelante profundizaremos sobre este punto.  

Al momento de escribir estas líneas, Cuba tiene más de 60 años de dictadura comunista y si Allende hubiera sido exitoso en dichos planes marxistas/comunistas, al día de hoy Chile estuviera regido también regido por marxistas comunistas leninistas de lo que fue la Unión Soviética.

 

7- Fueron varias las razones por las cuales no se pudo implantar el marxismo comunismo en Chile, entre ellas resalta que nadie que se hubiera sabido de las Fuerzas Armadas Chilenas, hubiera estado involucrado ni directa ni indirectamente, en asuntos de narcotráfico. 

Además, las Fuerzas Armadas Chilenas habían sido formadas dentro de un estilo prusiano/derechista que nada tenía que ver con un comunismo marxista leninista. 

Adicionalmente a lo anterior, Allende tuvo una oposición real y verdaderamente unificada y cohesionada, la cual posteriormente también la tuvo Pinochet.

 

8- Además, la oposición chilena a Allende/Fidel Castro /URSS y posteriormente a Pinochet, no cayó en la trampa del diálogo:

El diálogo no debería ser otra cosa que el buen uso del “don de la palabra” que Dios nos dio como una herramienta útil y productiva para hacer el bien, resolver problemas y solucionar conflictos y no para ninguna clase de mal, daño, engaño, farsa o mentira.

El diálogo tiene que tener la verdadera intención de llegar cuanto antes a acuerdos positivos, útiles y benéficos para salir de los atolladeros y de las crisis  y no una perversa trampa caza bobos de un bla bla, bla de nunca acabar para ganar tiempo con el fin de reagruparse, reestructurarse y repotenciarse y que para cuando esto se logre, lanzar un contra golpe mortal para salirse con la suya como se ha visto tantas veces a lo largo de la historia. Hay “diálogos” que nos recuerdan lo que dijo nuestro Señor Jesucristo y que recoge el Santo Evangelio de San Lucas y que es lo siguiente:

“Los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz” (Lucas 16, 8).

Veamos lo que dijo Lenín acerca de diálogo: 

Y lo que también dijo Fidel Castro del diálogo:

Fijémonos que Lenín llama ''enemigos'', a los dialogantes y aparte califica a los dialogantes como 

''tontos útiles''. 

Fidel Castro habla del diálogo como de “ganar tiempo” (distráelo, enfríalo…para luego acabarlo: la estocada final). Lenín y Fidel Castro eran dos modelos a seguir e imitar por parte del marxista leninista del Dr Salvador Allende. 

 

Hemos hecho hincapié, que en el caso de Chile no se cayó en la trampa de eso que en algunas partes se llama “diálogo” pero que no es tal así se llame “diálogo”. Hay que aprender de la lección de Chile que no cayó en las aguas pantanosas  y movedizas de algunos y en otras partes llaman “dialogo” que al fin y al cabo no es ningún verdadero, sincero y auténtico diálogo que de ser así sería algo verdaderamente positivo y útil sino como ya dijimos, una trampa caza bobos de puro bla, bla, bla para ganar tiempo y terminar saliéndose con la suya.

Querremos aclarar que no estamos en contra del diálogo cuando es verdadero diálogo. Si el diálogo es verdadero, es una poderosísima herramienta para resolver conflictos, problemas y crisis; así entendido es muy bueno, positivo y útil. 

 

Nos oponemos al supuesto diálogo cuando como dijimos antes, es una trampa caza idiotas para ganar tiempo y al que por una parte, asisten tontos útiles e ingenuos (o que se hacen los ingenuos), de un eterno bla, bla, bla, reunideras y reunideras que al final terminan en discursos y discursos de habladeras de paja y gamelote y que no tienen nada que ver con el problema y conflicto que dio lugar a los “diálogos” e igualmente, el falso diálogo se convierte en informes de comisiones, sub comisiones y vice comisiones, que al final del día van a parar al cesto de la basura y por la otra, asisten unos pícaros que al menos están claros y saben lo que quieren y para donde van: 

A pretender eternizarse en el poder, mantenerse en el poder a como dé lugar, siendo el supuesto “diálogo” una herramienta fabulosa para estos impresentables e inconfesables fines. 

En Chile no hubo supuesto diálogo ni con Allende ni con Pinochet, lo cual le permitió al pueblo chileno salir tanto de Allende como de Pinochet.  

 

9-Veamos en la gráfica de la vaca lo que es el comunismo en materia económica y de productividad:

 

Esto es el comunismo en Cuba, el que se pretendió imponer en Chile cuando gobernaba Allende.

 

10- Veamos mediante algunas gráficas algo del pensamiento de Allende:

 

escrito por LUIS ALBERTO MACHADO SANZ

Abogado

machadosanz@gmail.com

@caballitonoble